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Discurso pronunciado por Benjamín Fernández en la XX
Asamblea Anual de la Asociación Mexicana de Editores de Periódicos, A.C.,
llevada a cabo del 11 al 14 de Noviembre del 2004, en la Ciudad de
Campeche, Campeche

DISCURSO INAUGURACIÓN


Campeche, Campeche. Nov. 12 de 2004



C. P. JORGE CARLOS HURTADO VALDÉS, GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE CAMPECHE:

P. ALEJANDRO ARCEO AZAR, PRESIDENTE DEL COMITÉ ORGANIZADOR DE LA XX ASAMBLEA NACIONAL DE LA AME:

COMPAÑEROS EDITORES:

SEÑORAS Y SEÑORES:


Me siento halagado de hacer uso de la palabra, en este acto inaugural que nos tiene aquí reunidos, y en este bello escenario que representa la histórica y amurallada ciudad de Campeche, catalogada –no de manera fortuita- como “Patrimonio Cultural de la Humanidad”, que hoy nos recibe con su ancestral hospitalidad. Hasta este filón del sureste mexicano hemos arribado los editores del país, para refrendar nuestros lazos fraternos o hallar la fórmula eficaz, para hacer frente a los nuevos desafíos que entraña una modernidad cada vez más compleja.


La Asociación Mexicana de Editores de Periódicos, A. C. (AME), nuestra organización, ha cumplido ya sus primeros veintiún años de vida. Nos hemos mantenido a flote a pesar de grandes retos, aunque a veces desafortunadamente, incomunicados y no pocas veces, desarticulados. No sólo enfrentamos desafíos en nuestras propias empresas, sino además, graves amenazas se ciernen sobre el periodismo independiente, cada vez con más crudeza. La segregación de la prensa del interior del país frente a la que circula en el Distrito Federal; los abominables asesinatos de periodistas y el acoso sobre quienes luchan día a día para informar, con veracidad y transparencia, son la nota cotidiana.


El lenguaje de hoy, -con sus notables excepciones en entidades del país- parece ser el de la amenaza y la presión; el hostigamiento y la persecución. Penetrar aún en los rincones más lejanos de nuestra accidentada geografía, es un reto pero también un riesgo. Pero ése es nuestro trabajo y lo asumimos con convicción, con valentía, con estoicismo. Sin embargo, hay por desgracia entidades del país, en donde aún sus gobiernos usan la vieja sentencia reformista de: “a los enemigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas”, o la tradición de las dictaduras del encierro, destierro o entierro.


Dos compañeros nuestros: Conrado de la Cruz, presidente editor de “Cuarto Poder”, de Tuxtla Gutiérrez, y Andrés Sánchez de León, de “El Orbe”, de Tapachula, son casos representativos de la persecución y el acoso de parte del gobierno de Chiapas. Pero les aseguro que no son los únicos. Muchos de nosotros hemos bogado contra corriente para cumplir con nuestro compromiso editorial, aún bajo amenazas, presiones e intentos tácitos de coartar la libertad de expresión y acotar el derecho a la información, consagrado en nuestra Carta Magna.


Hace veinte años, estuvimos aquí, en una exitosa reunión nacional, gracias a la hospitalidad de nuestros amigos y fundadores de la AME, Tribuna de Campeche. Pero hasta hoy no habíamos podido regresar, porque es norma y ley, que la AME jamás sesionará en los Estados en donde se conculque la libertad de expresión. Hasta hoy pudimos regresar.


Gracias a ello estamos aquí, a invitación de nuestros compañeros Alberto y Alejandro Arceo, Jorge Gonzales y Virgilio Soberanis, dirigentes del “Tribuna y Crónica de Campeche”, por que hasta hoy, aquí se respira un ambiente de tolerancia, de libertad, de respeto a las libertades fundamentales. Durante el breve lapso de su gestión, hay que reconocer el desempeño que en ese sentido ha tenido el gobernador, Jorge Carlos Hurtado Valdés. Señor gobernador: reciba usted nuestro reconocimiento y gratitud por recibirnos en esta tierra de historia y tradición.


Compañeros editores:

Amigos de asociaciones hermanas:

Compañeros periodistas:


Con orgullo tenemos que reconocer que somos una de las organizaciones periodísticas más representativas de México. Tener en nuestra filas a más de cien miembros no es cosa fácil. Pero hay que reconocer con afán de autocrítica, que crecer horizontalmente no es todo. Hace falta ponerse la camiseta para reconocer con dignidad la pertenencia. Hay quienes hay encontrado la fórmula fácil de militar en la AME y depositar sus cuotas en otras organizaciones. No los criticamos, sólo lo deploramos.


Quienes hemos arribado hasta aquí, movidos por una convicción solidaria, fraterna, de compañerismo, estamos convencidos de que nuestra organización no es sólo el club de amigos que fue en sus orígenes, sino un organismo pujante, participativo y con gran proyección. Y lo será más en los años por venir, si todos al unísono, codo con codo, brazo con brazo, nos despojamos del egoísmo particular y contribuimos a consolidar nuestra asociación, para darle respeto, presencia y la solidez con la que anhelamos algún día sus fundadores. Mucho hemos ganado –sin duda- pero todavía falta mucho también por hacer.


Porque aún seguimos incomunicados, dispersos, porque aún seguimos resintiendo los embates de los tiranos, de los enemigos de la libertad de expresión, aquellos que quieren imponer un periodismo de estado, que oculte la verdad, la perversidad y la corrupción. Porque aún seguimos clamando que las relaciones prensa-gobierno, sean realidad, que la conciencia nacional se encuentra en el interior del país, en su prensa, no en los rotativos del Distrito Federal, llenos de prebendas y canonjías, pues seguimos siendo ignorados y marginados, lo que es peor engañados.


En AME seguimos luchando por la equidad y la justicia, no solo a nivel presupuestal, seguimos luchando por la libertad de expresión, cada día más amenazada y acotada, seguimos luchando por nuestra patria, por un cambio que nunca se ha dado, que acabe con la marginación y la pobreza, que los males que se ciernen en nuestro territorio, sean desterrados, la corrupción, el narcotráfico, la miseria y la ignorancia.


Pero mi presencia en este foro no es para pontificar. En nuestra agenda de trabajo habremos de ponderar los retos y desafíos que tenemos pendientes. Por tanto, y a nombre del Comité Ejecutivo Nacional, que con orgullo presido, agradezco al C. P. Hurtado Valdés su presencia y hospitalidad; al Comité Organizador de nuestra XX Asamblea Nacional, que preside Alejandro Arceo, su disposición y el trabajo desplegado a lo largo de meses, y a todos ustedes su presencia en nuestra asamblea anual, de la que, estoy firmemente convencido, seguiremos cumpliendo nuestros viejos anhelos.


GRACIAS

Palenque No. 213 Col. Narvarte C.P. 03020 México, D.F. Tels. y Faxes:
56825981, 56827292, 55366440 y 55434846

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