POR
J. GERARDO LÓPEZ
DIRECTOR EDITORIAL DE LA OPINIÓN DE LOS ANGELES
XVIII CONGRESO NACIONAL
DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE EDITORES.
MAZATLÁN, SINALOA, OCTUBRE 19, 2002.
Seminario Internacional: Los Editores
y el Derecho de Acceso a la Información Pública: Experiencias
de Instrumentación
Los
periodistas hispanos y el Derecho de Acceso
a la Información Pública en Estados Unidos
Experiencias sobre
el acceso a la información pública
de un diario en español en Estados Unidos
El acceso a la información pública en los Estados Unidos
es una tarea relativamente fácil.
El derecho a la información está
consagrado en la propia Constitución del país, específicamente
en la Primera Enmienda a la Constitución federal que garantiza
el derecho del ciudadano a la libre expresión.
La Carta Magna entroniza también
los derechos del individuo a vivir en libertad y democracia y garantiza
el derecho del pueblo a elegir a sus propios gobernantes.
En respuesta a los principios constitucionales
reconocidos de libertad, democracia, libre expresión, derecho
del pueblo a elegir a sus propios gobernantes, se han promulgado leyes
que ayudan, en la práctica, a mantener vivos y vigentes estos
derechos.
La ley del Libre Acceso a la Información
(Freedom of Information Act o FOIA, como se la conoce en inglés)
es una de esas leyes: garantiza el acceso del invididuo y de la prensa
a la información pública.
La filosofía socio-legal que subyace
a esos derechos es aquella de que un ciudadano necesita la información
para que la democracia sea pujante y progrese. Es frecuente oír
a politólogos, políticos, jueces y otras autoridades enunciar
el principio de que “sin información no hay democracia”.
El principio no admite dudas. Sin embargo,
la realidad puede ser distinta, porque todo funcionario que se precie
se siente inclinado a proteger la información que posee -no hay
que olvidar que el saber es poder- y por ello tratará de mantenerla
para su uso privado o para su grupo. Es más, podría querer
ocultarla porque, si es conocida, queda desacreditado o salen a la superficie
abusos de poder, muestras de ignorancia e incluso delitos cometidos
en su dependencia.
Todo esto, sin embargo, se debe al factor
humano y es remediable en los tribunales.
Por principio, toda entidad gubernamental, como todo funcionario electo,
debe proporcionar información pública al ciudadano o medio
informativo que la solicite. El ciudadano, o medio, pueden incluso llegar
a exigir judicialmente la entrega de la información solicitada,
amparándose en las estipulaciones de FOIA, en caso de que se
le negara el acceso a la información pública.
Es común en Estados Unidos que
las dependencias gubernamentales tengan una oficina para las relaciones
con la prensa. Su tarea primordial es preparar, archivar y distribuir
toda información relacionada con el quehacer diario y oficial
de esa dependencia.
Lo mismo ocurre con los funcionarios públicos,
por ejemplo congresistas. Todos ellos tienen ayudantes cuya misión
es responder a todos los pedidos de información relacionada con
la dependencia a su cargo y su actividad oficial.
Gracias a la Internet, tanto dependencias
como funcionarios públicos cuentan con páginas específicas
en las que bosquejan las esferas de sus actividades y ofrecen detalles
de sus actividades y funciones oficiales.
Además de operar con libros abiertos
ante el público y la prensa, el ciudadano común y la prensa
pueden solicitar el envío a domicilio de información pública.
Los pedidos se pueden hacer vía email, teléfono, fax o
carta.
Un problema experimentado en esta modalidad
puede ser la demora en la entrega de la información solicitada.
Las entidades públicas operan en base a plazos, que en algunas
instancias no favorece el trato a la información del día,
pero sí ayudan en gran medida en los trabajos periodísticos
de fondo o investigación. Otras veces argumentan, con razón
o sin ella, que se debe defender el honor de los inocentes y, en consecuencia,
emborronan los documentos de tal manera que no sirven para el propósito
que hizo solicitarlos.
Todo lo que sea asunto de récord
público se encuentra disponible al público y a la prensa
y gran parte de ese récord se puede accesar a través de
la Internet: formularios, puestos a elección, candidatos registrados
para una contienda electoral, récords de candidatos, fondos de
campaña de los candidatos y la procedencia de dichos fondos,
etc.
El registro de las deliberaciones en el
Congreso del país, por ejemplo, lo puede obtener nuestra corresponsal
en Washington minutos después de ocurridas. El Congreso mismo
publica al día siguiente todo lo considerado, expresado y decidido
durante su actividad oficial del día anterior en un documento,
o libro, que llaman The Congressional Record. Ese registro se puede
encontrar también en un sitio en Internet conocido como Thomas
(en honor a Thomas Jefferson). Al parecer, Jefferson es el padre de
la libertad de prensa y el acicate que sienten los políticos
para dar información. Es frecuente citar su dicho de que, si
tuviera que mantener uno de los “cuatro” poderes del gobierno,
el de la prensa no sería eliminado.
Todos los cuerpos legislativos mantienen
récords de sus deliberaciones y el público, al igual que
la prensa, tienen acceso a ellos en los plazos en que cada entidad legislativa
puede producirlos.
Por otro lado, suele ser difícil
obtener registros de lo discutido por legisladores en las llamadas “renuniones
ejecutivas”, realizadas a puerta cerrada, a las que no tiene acceso
el público ni la prensa. Las decisiones tomadas en esas reuniones,
sin embargo, son hechas públicas en las deliberaciones regulares
más no lo expresado en esas sesiones en privado. Si no hay filtraciones,
que suele haberlas, hay que recurrir a los tribunales para solicitar
los registros. Se gana en algunos casos, en otros se pierde.
El acceso a información relacionada
con las actividades del Presidente de la nación se pueden obtener
directamente en la oficina de prensa de la Casa Blanca o en su sitio
en Internet. Si el secretario de prensa da una rueda de prensa a las
9 a.m., para las 10 a.m. ya se tiene el texto de lo expresado. Si el
Presidente da un discurso a las 11 a.m., para las 12 de esa misma mañana
el texto íntegro del discurso está disponible en la Internet.
Lo mismo se puede decir en lo relativo a información sobre gobernadores
o alcaldes.
En las algunas esferas gubernamentales,
empero, se están dando esfuerzos a últimas fechas por
restringir el acceso a cierta información pública. Existen
incluso proyectos de ley que buscan limitar el alcance de FOIA. Se han
eliminado ya muchas páginas de la Internet, cuyo contenido informativo
era considerado peligroso para la seguridad nacional. El departamento
de Energía, por ejemplo, ha retirado páginas con planos
de sus plantas y algunas otras que mostraban cómo manejar la
industria atómica, incluso en la confección de bombas
. Alegan el tema de seguridad nacional.
TRIBUNALES
La experiencia en las cortes, es algo diferente. Es fácil y rápido
obtener acceso a información o a copiar demandas presentadas
en los tribunales. Otra información relacionada con el proceso
judicial en sí es en ocasiones difícil obtener antes de
su presentación en corte abierta. Las deliberaciones y la presentación
de las evidencias en la corte son ingresadas en el récord público
y el acceso a éste se da en los plazos que establece el tribunal.
En la mayoría de las instancias, no es en el mismo día
del proceso.
Hay sitios en la Internet de los diferentes tribunales en los que se
ofrecen los fallos judiciales en tiempos relativamente cortos después
de haberse anunciado los veredictos.
Es necesario hacer notar que en los tribunales,
en ocasiones se presentan situaciones engorrosas. Reporteros o editores
son enjuiciados por negarse a revelar información obtenida de
fuentes anónimas. La información puede estar relacionada
con casos en proceso o individuos enjuiciados.
En estos casos, existen leyes federales
y estatales que protegen al periodista, permitiéndole guardar
en confidencialidad la identidad de fuentes anónimas y permitiéndole
no entregar información revelada al periodista mas no publicada.
Esta es una gran herramienta para el periodista en su tarea de informar
al público sobre lo que acontece.
La interpretación de esas leyes,
sobre todo en casos criminales, parece ser un tanto caprichosa, pues
las leyes de protección no han impedido que algunos periodistas
hayan ido a parar a la cárcel por negarse a revelar la identidad
de sus fuentes.
Hace unos años, un periodista del
periódico Los Angeles Times pasó tiempo en la cárcel
por negarse a revelar la fuente de una información publicada.
El juez había ordenado a los abogados de las partes involucradas
en el juicio por asesinato múltiple no revelar cierta información
ofrecida en el tribunal. Uno de los abogados reveló al periodista,
bajo la promesa de anonimato, la información vedada por el juez.
Este la publicó. Se negó después a revelar la identidad
de su fuente. Fue a la cárcel. Y, después de un tiempo,
el juez ordenó su liberación, indicando que era evidente
que no revelaría la identidad de la fuente.
Recientemente, una periodista de Texas fue encarcelada por una situación
similar y tuvo que pasar algunas noches en la prisión.
FUERZAS ARMADAS
La experiencia con la milicia, las fuerzas armadas en general, es muy
particular. Es difícilísimo obtener información
de su parte. No se sabe hasta qué punto pueda ser peligrosa la
revelación de información que ellos consideran q ue está
relacionada con la seguridad nacional.
Podría incluso decirse que son
maestros en el arte de informar sin decir nada. Para algunos, el ejemplo
perfecto de la información vacía del contenido que no
quiere dar es el actual secretario de Defensa, Ronald Rumsfeld. Es muy
simpático con los reporteros ante los que comparece con frecuencia
y les habla de todo hasta que se cansan de hacer preguntas. Responde
a todo, pero son frecuentes sus peroratas que termina diciendo que no
quiere responder a la pregunta que ha estado respondiendo. Muchos reporteros
se sienten frustrados a la vez que divertidos. Nadie puede culparle
de no ser claro, pero, como decía, es maestro en dar información
sin darla.
El acceso de los reporteros a los frentes
de batalla es cada vez más limitado. Vamos hacia el día
en que el reportero de guerra pasará a las listas de extinción.
Desaparecerá. Porque no dejarán más a ningún
periodista estar en los frentes de batalla.
¿CÓMO ENTENDEMOS EN LA OPINIÓN EL
ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA?
El acceso a la información pública,
en grandes términos, lo vemos como una parte muy importante del
engranaje de una sociedad democrática.
Lectores/Ciudadanos Periodismo/Medios
Gobierno
Tres jugadores clave en el ejercicio de
la libertad y la democracia.
El lector/ciudadano tiene el derecho humano
inalienable a la libertad de expresión.
Para expresarse con libertad, responsabilidad y sabiduría el
lector/ciudadano necesita tener acceso libre a la información
para formarse los juicios necesarios a fin de conducir su vida propia
y social en la forma que convenga a sus intereses y a los de la comunidad
en general.
El gobierno, por mandato popular del lector/ciudadano,
ejerce el poder, vela por el interés comunitario promulgando
y haciendo cumplir leyes que propicien la democracia, la expresión
pública y el bienestar común.
El periodismo/medios es el puente que
une a estos dos jugadores clave. Provee información al lector/ciudadano
para que pueda tomar las decisiones apropiadas para transitar libremente
y sin obstáculos en la democracia. Transmite información
al lector/ciudadano relacionada con los quehaceres del gobierno para
que esté plenamente enterado y consciente de que se actúa
y se procede de acuerdo a los principios de la democracia y de la libertad.
El objeto de ese ejercicio es lograr que
el individuo se mantenga vigilante sobre su libertad de manera que ésta
no sea usurpada por un dictador o una entidad ajena a la libertad y
la democracia. Sólo de esa manera podrá ser el propio
maestro de su destino y el de su pueblo.
El acceso a la información pública
debe entenderse plenamente en este marco. Y solamente dentro de los
confines de ese marco.
El acceso a la información pública
debe enmarcarse en este contexto. Y solamente en ese contexto. En el
contexto de la libertad y de la democracia, en el contexto de la libertad
del individuo, la libertad de la prensa, la libertad de los pueblos.
En el contexto de que cada actor tiene un papel clave que desempeñar.
En el contexto de que el resultado final es que todos vivamos y nos
movamos en libertad y dentro de un marco democrático, en el que
se vive y se rige de acuerdo al bienestar común.
LA OPINION
El enfoque de las notas de La Opinión es de carácter informativo.
Nos esforzamos diariamente porque las informaciones sean verídicas,
y las presentemos en una forma objetiva, equilibrada y responsable.
En caso de controversia, ofrecemos los dos o más lados de la
moneda y la opinión de expertos neutrales en el asunto tratado.
En suplementos o espacios especiales brindamos
información útil y práctica que ayuden al lector
a entender el sistema estadounidense y a poner a trabajar a su favor
la información disponible.
En las páginas editoriales, publicamos
diferentes puntos de vista sobre el acontecer local, nacional y mundial.
Y en el editorial de casa abogamos y defendemos las causas nobles de
nuestros lectores, en especial de los latinos radicados en Estados Unidos.
Consideramos que la labor profesional
del periodista y de los medios es responder a los intereses de los lectores.
Entendemos que el trabajo del periodista y del medio debe estar totalmente
despojado de intereses creados, sean políticos, económicos
o de otra índole. El ejercicio periodístico debe ser libre.
Transparente. Creemos que la independencia y credibilidad de los medios
en una sociedad libre y democrática son los principios clave
de su existencia. Fuera de ellos, están condenados al fracaso.
Ambos. Los periodistas y los medios.
En ocasiones, el acceso a información
se dificulta. La experiencia de La Opinión ha sido la de ganárselo
palmo a palmo, a pulso, con periodismo objetivo, responsable, de alta
calidad. Hemos tenido ocasiones en las que cierta información
se nos niega a nosotros, pero se ha dado a otros medios. Cuando se prefiere
a otros, antes que a uno.
Ejemplos:
INS/Demanda
Tuvimos que demandar al Servicio de Inmigración y Naturalización
por bloquear la labor informativa de un fotógrafo nuestro y por
cuestionar su labor periodística mientras fotografíaba
a un oficial correteando a un joven inmigrante. Ganamos la demanda y
el respeto de una importante agencia federal y el respeto de muchas
otras. Además de la multa que tuvo que pagar el SIN.
Convenciones políticas/ de las graderías
a primera fila.
En 1980 tuvimos que cubrir la convención demócrata desde
el gallinero de Madison Square Garden. Es difícil para los reporteros
de un diario tener acceso a información de calidad cuando se
le limita marcadamente el acceso a las fuentes, en este caso los delegados
latinos que participan en la convención política. Desde
1988, La Opinión cubre convenciones de esa índole desde
primera fila.
Acceso a funcionarios de alto nivel
La tramitación de entrevistas a funcionarios de alto nivel se
facilita más ahora que antes.
Desfile de altas figuras por el consejo
editorial
Los candidatos a gobernador, a alcalde, a senador o diputado federal,
y a otros cargos de relevancia, desfilan por el consejo editorial de
La Opinión. Piden el apoyo oficial del diario, porque saben que
gran número de latinos acuden a las urnas llevando en su mano
la página editorial del diario con las recomendaciones electorales
del periódico y porque conocen la calidad informativa que ofrece
el periódico.
Entrevistas exclusivas/Bush, Gore/Simon
En la pasada campaña presidencial estadounidense, tuvimos entrevistas
exclusivas con George Bush y Al Gore. En la contienda por la gubernatura
de California hemos tenido exclusivas con el candidato republicano Bill
Simon.
Ahora es muy frecuente que los secretarios
de Gabinete visiten La Opinión cuando se hallan en Los Angeles.
Para citar sólo dos casos recientes, hemos entrevistado en nuestro
edificio al secretario de Vivienda, Mel Martínez, y a la secretaria
de Trabajo, Elaine Chao.
Hasta la década del 80, altos funcionarios gubernamentales solían
envíar a algunos de sus familiares a hablar con La Opinión.
En 1988, por ejemplo, durante su campaña presidencial, el entonces
vicepresidente George Bush nos envió a su nuera Columba a hablar
con nosotros. Hoy en día es el mismo candidato el que viene a
nuestras oficinas.
El martes de esta semana tuvimos a Bill Simon, candidato republicano
a la gubernatura de California, en las instalaciones de La Opinión.
Para el próximo jueves tenemos confirmada la visita de Gray Davis,
candidato demócrata a la gubernatura estatal, y actual gobernador
de California.
RECAPITULACION
El libre acceso a la información, tanto del sector público
como del privado y de las casas de estudio o universidades, facilita
y enriquece la labor periodística. Permite adquirir y ofrecer
una visión más comprehensiva y amplia de los hechos y
de los temas que se cubren.
La facilidad de acceso a la información
y a sus fuentes permite:
--mayor precisión en el manejo
de la información
--dar ambos lados o más de un asunto o controversia
--elaborar notas más completas, informativas y relevantes para
el lector
--abre la ventana a un periodismo de servicio público, educativo
que permite, en nuestro caso, elaborar suplementos especiales sobre
• cómo beneficiarse de
una ley de inmigración
• cómo hacerse ciudadano
• cómo registrarse para votar
• cómo participar en el censo
• cómo llenar formularios para el censo, etc.
Permite hacer un periodismo más
- relevante
- informativo
- exacto
- responsable
- instructivo
- vivo
Un periodismo que ayude al lector/ciudadano
común a entender plenamente lo que ocurre a su alrededor y a
formarse sus propios juicios a fin de proceder según convenga
a su propio bienestar y al de sus seres queridos.
Permite hacer un periodismo que
-informa
-educa
-ayuda al ciudadano a ejercer el poder que le otorga la constitución
-ayuda al ciudadano a progresar
-a ser más libre
-a participar más activamente en el ejercicio democrático
-a construir un país para todos.
Mazatlán, Sinaloa, México
Sábado 19 de octubre de 2002