INTERVENCIÓN
DE BENJAMÍN
FERNÁNDEZ PICHARDO, PRESIDENTE DE LA AME
EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE
LA XVIII CONGRESO NACIONAL
DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE EDITORES.
MAZATLÁN, SINALOA, OCTUBRE 18, 2002.
Seminario Internacional:
Los Editores y el Derecho de Acceso a la Información Pública:
Experiencias de Instrumentación
LIC. JUAN S. MILLÁN, GOBERNADOR
CONSTITUCIONAL DE SINALOA:
PERSONAS DISTINGUIDAS EN EL PRESIDUM:
COMPAÑEROS MIEMBROS DEL COMITÉ
EJECUTIVO NACIONAL DE LA AME:
COMPAÑEROS EDITORES:
SEÑORAS Y SEÑORES:
Hace diecinueve años, cuando la
Asociación Mexicana de Editores de Periódicos, A.C. (AME),
vio la primera luz en Oaxaca, los fundadores nos propusimos como principio
irrenunciable, una promesa que ha sido hasta hoy, el eje rector de nuestro
Código de Ética: jamás nuestra organización
habría de reunirse, sesionar o elucubrar sobre la problemática
de la industria periodística nacional, en una entidad del país
en donde fuera conculcado el eje fundamental de todo régimen
democrático: la libertad de expresión.
Bajo esa premisa pues, nuestra estancia
aquí no es fortuita. Es producto de una soterrada convicción.
Y no sólo porque Sinaloa sea el bello rincón de México,
mosaico de cultura, en donde se conjugan la tradición y la modernidad,
sino porque es la cuna de una de las iniciativas más avanzadas
en materia de información: la Ley Estatal de Acceso a la Información
Pública, que pone a esta entidad y al gobierno del señor
Juan Millán Lizárraga, a la vanguardia de los gobiernos
democráticos, no solamente de México sino del mundo entero,
pero además, porque constituye la cristalización del derecho
ciudadano para avanzar hacia la plena transparencia gubernamental y
terminar con la secrecía y la discrecionalidad, propias de regímenes
totalitarios y antidemocráticos.
Por todo ello, y con la anuencia de mis
compañeros editores aquí reunidos, deseo en primer lugar
agradecer al gobernador Millán, el apoyo solidario para la realización
de nuestro XVIII Congreso Nacional y el Seminario Internacional sobre
derecho a la información, pero además felicitarlo por
su visión de estadista, de profunda convicción democrática,
al capitalizar para su entidad, la lucha encabezada por el “Grupo
Oaxaca”, en cuya columna vertebral estuvo la AME y el doctor Ernesto
Villanueva, y hacer realidad ese viejo anhelo de la sociedad mexicana:
el derecho de acceso a la información pública gubernamental.
En efecto, -como alguna vez reconoció el propio gobernador sinaloense-
la ciudadanización de la información, la transparencia
y la rendición de cuentas, le dan sustancia al ejercicio de un
gobierno democrático.
Pero no se trata sólo de hacer panegíricos
y apologías. Hace más de siglo y medio, el Patricio de
Guelatao, Benito Juárez, dejó para la posteridad aquella
sentencia memorable de que: “La democracia es el destino de la
humanidad futura; la libertad, su arma indestructible”. En México,
la democracia prosigue su ruta ineluctable, en la cual los medios impresos
del interior del país, jugamos un papel fundamental.
Somos un componente esencial del interés
nacional, pues aún los más modestos de nuestros periódicos,
circulan en todos los rincones de México, captando la realidad
social y alentando en los lectores y en los mexicanos que viven en la
modestia o la marginación, la esperanza de un mundo mejor. Como
ninguno de quienes se dicen medios nacionales, penetramos hasta las
entrañas más profundas del México de carne y hueso.
Somos pues: la verdadera conciencia nacional.
En el ámbito de nuestra organización,
hemos mantenido el rumbo, con trabajo y perseverancia. Siguiendo la
escuela y la experiencia de mis antecesores en la presidencia de nuestra
Asociación: Rogelio Guzmán, José Martínez
Bastida, Armando Castilla y Gonzalo Leaño Reyes, hemos crecido
hasta convertirnos hoy, en una organización periodística
y editorial, de verdadero alcance nacional. Más de cien editores
comparten hoy con nosotros sus anhelos, sus esperanzas, sus proyectos
futuros. Todos, sin excepción, han abonado al crecimiento y al
engrandecimiento de nuestra asociación. De aquel “club
de amigos” original, nos hemos constituido en una de las organizaciones
más pujantes y representativas del país.
Sin soslayar el importante papel que asumieron
cada una de las organizaciones que lo conformaron, el llamado “Grupo
Oaxaca” se alimentó con nuestra membresía y abrevó
de la permanente lucha que hemos mantenido en favor de la libertad de
expresión y la libertad de prensa. Compartimos principios y forjamos
objetivos. Como un bloque compacto, sólido y de profunda vocación
democrática, la AME participó en los trabajos de aquel
grupo, logrando notables éxitos: la ciudadanización del
Premio Nacional de Periodismo, la Ley de Transparencia y Acceso a la
Información Pública Gubernamental, promulgada por el presidente
Vicente Fox, y por supuesto, estuvimos aquí en Sinaloa, para
refrendar nuestro reconocimiento al gobernador Millán, por la
aprobación de la iniciativa de Ley Estatal de Acceso a la Información
Pública.
Y una vez más, -como dije al principio-
estamos aquí y con los brazos abiertos, en este bello puerto
sinaloense, para cerrar un capítulo e iniciar otro, en la historia
de nuestra asociación; para consolidar la unidad del gremio editorial;
para intercambiar experiencias, proyectos, anhelos, no sólo entre
nosotros, sino también con nuestros invitados al Seminario Internacional.
No nos cabe la menor duda de que hemos arribado al lugar idóneo,
en donde se respira un ambiente de tolerancia y respeto; a este rincón
de México, que a los ojos del mundo constituye el prototipo a
seguir, en materia de derecho a la información; al pujante estado
de Sinaloa, en donde la idea plasmada en la prensa es tan libre, como
libre es en el hombre la facultad de pensar.
Reciban pues todos la más cordial
bienvenida. Una más a la que han expresado nuestros amigos y
compañeros del periódico “El Debate”, con
Ildefonso Salido y José Isabel Ramos Santos. Pero no quisiera
concluir sin antes manifestarles que los editores de la AME, queremos
expresar nuestro reconocimiento a la importante labor del gobierno de
Sinaloa a favor de la democracia y de la libertad de expresión.
Para ello, se acordó instituir la Presea “Benito Juárez”,
como un modesto homenaje de los editores del país, a mexicanos
distinguidos que, como el gobernador Juan Millán, han forjado
un gobierno fundado en el pluralismo, la tolerancia y el derecho a la
libre expresión.
Al agradecer la hospitalidad de este bello
puerto; las atenciones recibidas y la presencia de todos ustedes, no
me queda más que hacer votos porque este encuentro permita fortalecer
nuestros vínculos de hermandad, compañerismo y solidaridad,
pautas que nos fortalecen, dignifican y habrán de traducirse
en una organización fuerte y consolidada, como la que reclama
hoy un México cada vez más participativo y democrático.
MUCHAS GRACIAS