ELOY
AGUILAR
DIRECTOR PARA MÉXICO Y AMÉRICA LATINA DE LA AGENCIA DE
NOTICIAS AP
PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE CORRESPONSALES EXTRANJEROS ACREDITADOS
EN MÉXICO
XVIII CONGRESO NACIONAL
DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE EDITORES.
MAZATLÁN, SINALOA, OCTUBRE 18, 2002.
Seminario Internacional Los Editores
y el Derecho de Acceso a la Informaci�n P�blica: Experiencias de Instrumentaci�n
LOS
PERIODISTAS Y EL DERECHO DE ACCESO
A LA INFORMACIÓN PÚBLICA
El tema general de esta reunión es “Los periodistas y el
acceso a la información”, que es como decir “Los
periodistas y su lucha diaria”.
La lucha por la información es la razón de ser del periodista
que se convierte en instrumento de la sociedad en la interaccion entre
ésta y el estado. La información alimenta la sociedad
y le permite tomar decisiones y al mismo tiempo mantener el control
sobre aquellos que ella misma eligió como administradores de
su vida diaria.
Una sociedad mal informada o carente de
información es una sociedad que puede ser manipulada facilmente
ya sea por los grupos en el poder o por grupos dentro de esa misma sociedad.
Una sociedad en un régimen totalitario vive en la oscuridad.
Una sociedad supuestamente democrática en la que los politicos
usan la ley para ocultar su corrupcion es tambien una sociedad sin poder
de decision.
Por eso la información tiene tanto
valor, y por eso quien la tiene no la quiere compartir.
Yo estoy convencido que las leyes de acceso a la información
son un gran instrumento para el periodista y para todo ciudadano.
Con las nuevas leyes y la nueva tecnología el periodista tiene
mejores instrumentos para hacer su trabajo.
Se los dice alguien que estará eternamente agradecido a los que
a traves los años han inventado desde el teletipo, el telex y
ahora las modernas computadoras y nuestras secretarias japoneses, las
laptops Toshiba.
Además, quiero decirles que para un viejo periodista que ha pasado
gran parte de su carrera en Mexico y en la region centroamericana y
del Caribe, el mismo hecho de poder escuchar a los colegas ahora hablar
sobre la existencia de leyes para forzar a gobiernos cerrados a ser
transparentes es una señal de lo mucho que se ha avanzado en
este aspecto .
Estoy seguro que hace unos años pocos de ustedes pensaban que
estarían en el año 2002 ya con una ley de acceso a la
información aprobada por el Congreso, una ley que aunque deficiente
es un primer gran paso. O que estariamos viendo como las presiones de
las sociedad estan obligando aun a gobiernos municipales, los cacicazgos
tradicionales de Mexico, a ser mas transparentes.
Permitanme, para que puedan apreciar lo
que se esta viviendo ahora, recordarles como tenían que batallar
los periodistas hace unos años en nuestra region donde abundaron
los dictadores y los politicos que veían en la prensa un enemigo
al que muchas veces había que eliminar fisicamente.
Todavía los hacen en algunos casos, pero hay que admitir que
ya no es con tanta frecuencia.
En Guatemala durante uno de los muchos regimenes militares que han castigado
a ese pais hubo un momento en que todas las transmisiones fuera del
país tenian que hacerse a traves de la oficina de telegrafos.
En la oficina había un oficial de ejercito que tenía que
ver el material antes de que fuera enviado.
Se prohibía toda referencia a los movimientos guerrilleros.
Esta era la epoca en que las llamadas telefónicas aun se hacían
a traves de operadora. Y por supuesto siempre había, como se
dice, pajaros en el alambre. Había que recurrir a todo tipo de
engaños y claves para poder hablar con las salas de redacciones
y si en un momento de la conversación el tercero en la linea
se daba cuenta que era una llamada a un medio cortaba la comunicación
inmediatamente.
Nuestros fotógrafos tenían que instalar sus transmisores
de fotos en la oficina de telegrafos y las fotos eran revisadas antes
por un militar.
A veces teniamos que mandar rollos de
pelicula con pasajeros de avion.
Y, por supuesto, la única información
oficial era la que proporcionaba el gobierno.
En El Salvador, durante la guera civil,
la unica información oficial provenía de la oficina de
prensa de las fuerzas armadas.
Los oficiales militares veían a los periodistas como enemigos,
nos acusaban de ser partidiarios de los guerrilleros.
Conseguir información era muy dificil
e implicaba muchos riesgos, contactos con grupos guerrilleros, viajes
a la zona de conflicto cruzando retenes militares.
Los militares sabían que los periodistas tenían contacto
con los guerrilleros y eso solo aumentaba su odio a la prensa.
En ese tiempo casi todas las agencias
internacionales teníamos nuestras oficinas en el Hotel Camino
Real por la comodidad de acceso y comunicaciones. Era casi una costumbre
de oficiales de las fuerzas armadas irrumpir en las oficinas de las
agencias supuestamente buscando radios de onda corta, walkie talkies
o simplemente para ver las fotos que se enviaban.
Varios colegas tanto salvadoreños como extranjeros murieron en
El Salvador durante la guerra civil asesinados por los militares.
En Nicaragua, durante el régimen
Sandinista, se estableció una oficina de censura controlada por
el Ministerio del Interior. Cada periódico tenía que mandar
sus páginas a la oficina para ser aprobadas.
Con este sistema se llegó a lo ridiculo. Cuando un medio decidió
dejar en blanco el espacio de una nota censurada por la oficina de censura,
el gobierno prohibió que los medios publicaran espacios en blanco.
Teníamos entonces una situación en la que la censura prohibía
decir que había censura.
La censura abarcaba todos los temas. Recuerdo que una vez se prohibió
una fotografía curiosa de una elefante esquiando en una lago
por ser demasiado burguesa.
En esos años en varias ocasiones
tuve largas conversaciones con la persona encargada de la oficina de
censura una joven abogada con una visión marxista del periodismo
como instrumento del estado.
La censura era mas que todo interna y los
Sandinistas dejaron a la prensa extranjera cierta libertad de movimiento
permitiendo que la información saliera pero sabiendo que internamente
la podían controlar.
En Panama los regimenes autoritarios llegaron
al mas alto nivel de censura – la destrucción y clausura
de los medios.
Eso le pasó a La Prensa de Panama cuyas instalaciones fueron
asaltadas por militares y sus equipos dañados al arrojales acido.
El periódico permaneció clausurado casi un año
hasta la caida del regimen militar.
Los militares en Panamá practicamente
cerraron la frontera a la prensa internacional y especialmente a la
prensa de Estados Unidos.
Los militares se divertían tratando de dificultar el trabajo
periodistico y, según ellos, de humillar a los corresponsales.
Durante un tiempo solo se daban visas de
tres días a cada corresponsal. Las visas se podían renovar
por tres días a la vez yendo a una oficina especial de migración
en la que se renovaban las visas para las prostitutas.
Era curioso ver a periodistas y a prostitutas sentados juntos esperando
la la renovación de nuestra visa. Nosotros lo considerabamos
hasta divertido.
En Costa Rica, hace años era obligatoria
la colegiación profesional y solo podían ser miembros
aquellas personas graduadas de la Universidad Nacional. Los graduados
de otra universidad no podian ejercer la profesion. Con suerte la Corte
Centroamericana de Derechos Humanos emitió un fallo en contra
de esto último.
En México todos sabemos del control,
de las presiones, y otros metodos de que se valía el gobierno
para manipular los medios por las buenas o por las malas.
Cuando hablaba el presidente era como si se abriera la nubes y se escuchara
una voz del cielo. Con suerte se ha progresado mucho en este aspecto
y los presidentes mexicanos ya no se sientan a la diestra de Dios Padre.
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En ninguno de los paises centroamericanos
hay una ley de acceso a la información porque aún los
nuevos gobiernos supuestamente democráticos se acostumbran pronto
a la idea de controlar la información y, en todo caso, darla
por cuentagotas.
Aunque establecer una ley de acceso a la información pareciera
una labor relativamente fácil, los politicos de la región
se las arreglan para convertirla en un trabajo complejo y de un largo
proceso.
En Costa Rica desde hace dos años
se discute en la Asamblea Legislativa un proyecto para una ley de prensa,
pero que no contiene nada sobre acceso a la información.
En El Salvador existe un proyecto patrocinado
por la Asociacion de Periodistas de El Salvador que todavía no
se ha presentado a la asamblea legislativa porque, según la Asociación,
en la actualidad no hay posibilidades de que prospere. La Asociación
de Periodistas sigue con un intenso cabildeo, pero piensa que las posibilidades
son minimas.
David Rivas, ex-presidente de la Asociacion
de Periodistas, dice que aunque hay libertad de prensa, las dificultades
para conseguir información son mayores cuando se trata de temas
relacionados con denuncias sobre corrupcion y casos judiciales.
En Honduras tampoco existe una ley de acceso
a la información aunque si hay leyes sobre la libertad de pensamiento.
Por el momento no hay ningun proyecto de ley de este tipo.
En Nicaragua tampoco existe un ley de acceso
a la información aunque hay un proyecto engavetado en la asamblea
nacional. Lo que existe es una ley de colegiacion ya aprobada por la
asamblea y contra la cual el diario La Prensa ha solicitado un amparo.
El Presidente Bolaños declaró hace poco que apoya la posición
de La Prensa.
En Panama una ley parecida a la mexicana
se aprobó en la asamblea legislativa, con el visto bueno del
sindicato de periodistas y de los medios, pero fue vetada por la presidente
Mireya Moscoso quien solo dijo que “la ley no era viable.”
La ley garantizaba también el derecho
a buscar, recibir y difundir información y reconocía la
figura del secreto profesional por lo que ningun periodistas estaba
obligado a revelar la fuente o el origen de su informacion.
La ley también impulsaba la creación
del Consejo Nacional de Periodismo para garantizar la ética en
la profesión.
Lo curioso de este caso es que fue la Presidente
Moscoso quien hace dos años instó a los medios, autoridades
y gremios a discutir un proyecto de ley de acceso a la información.
El gobierno de Moscoso derogó hace
dos años las leyes de los gobiernos militares llamadas leyes
mordaza.
Como ven hay más interés en una ley de colegiación
que en una ley de acceso a la información. El peligro de una
ley de colegiación es que puede ser utilizada para coartar la
libre expresión.
Se ha avanzado mucho, pero aun queda mucho
camino por recorrer. Al leer los periodicos recientes sobre casos de
rechazo de autoridades a facilitar información podemos apreciar
la tradicional actitud prepotente de parte de las autoridades desde
municipales hasta nacionales que consideran un atrevimiento que un ciudadano
solicite una información.
Hay que cambiar esa actitud del funcionario
que se piensa dueño en lugar de servidor público.
Es una lucha larga, pero que se va a ganar.