jueves, 16 de mayo de 2019

10 acciones cotidianas para evitar la retención de líquidos


Hablar de retención de líquidos es abordar un problema que se vive en silencio, que afecta sobre todo a las mujeres y a su calidad de vida, pero que muchas personas desconocen.
Las zonas más afectadas del cuerpo suelen ser las piernas y los muslos, los brazos y la zona abdominal, aunque pueden manifestarse en otras, como el cuello, por ejemplo.

Retención de líquidos: todo lo que necesita saber

Síntomas

Si llega al final del día con las piernas cansadas y/o hinchadas, si necesita usar calcetines de descanso, si a menudo tiene las manos hinchadas o si su vientre, de la mañana a la noche, no cabe en la ropa, probablemente sufre la llamada retención de líquidos, también llamada edema.

El edema se forma por la acumulación de líquidos innecesarios e inútiles para el cuerpo en una zona determinada, con un aspecto visible de hinchazón, que puede variar de tamaño y puede ser localizado o, en casos más graves, aparecer generalizado por el cuerpo.

Estos líquidos pueden derivarse de los vasos sanguíneos o del sistema linfático, por varias razones, incluyendo problemas de tiroides, de la circulación sanguínea (principalmente la circulación de retorno), cambios hormonales, problemas hepáticos, problemas renales, embarazo, exceso de grasa, el estrés, medicación, entre muchos otros.

Son muchos los factores que pueden conducir a la retención de líquidos, sumándose a los ya enumerados a siempre tan hablada herencia.

Las zonas más afectadas del cuerpo suelen ser las piernas y los muslos, los brazos y la zona abdominal, aunque pueden manifestarse en otras, como el cuello, por ejemplo.

Como consecuencia, el dolor (principalmente en las piernas) aumentará y afectará a la calidad de vida, ya que cada vez necesita más períodos de descanso. Se producirá un deterioro de la circulación de retorno por la pérdida de elasticidad de las venas y el consiguiente cambio inevitable en la presión arterial.

Los edemas causados por deficiencias en el sistema linfático es desencadenado un efecto de bola de nieve, que conduce a la formación de fibrosis — células que se agrupan y encapsulan y que, a su vez, causan la obstrucción del sistema circulatorio y la correcta intercambio celular de oxígeno y nutrientes, envejeciendo o dañando las células.

Todo esto se agrava en la temporada de verano, ya que el calor fomenta aún más el edema y la incomodidad será aún mayor, así como la necesidad de descansar.

Tratamiento y prevención

Los edemas deben tratarse o reducirse, de lo contrario, a medio o largo plazo puede tener consecuencias para la salud, sobre todo en los edemas sanguíneos, muy característicos y comunes en los tobillos.

Para tratar, es necesario comprender cuál es el origen del problema, ya que, en algunos casos, puede corregirse, sobre todo cuando no hay hereditariedad, ni exceso de peso y de grasa.

Si no es posible corregirla, deberá pasar a la fase de tratamiento. En este sentido, en función del problema del edema y de la necesidad de tratamiento, hay que tener en cuenta dos aspectos: el primero se refiere a los comportamientos y la alimentación que deben adoptarse, el segundo a los tratamientos mecánicos, físicos o medicamentosos.

Si sufre este problema, cada vez más común, piense en diez estrategias que le ayudarán a sentirse mejor:


  1. Beber al menos 1,5 litros de agua, intercalando con tés drenantes, como el té verde (para los que no tienen problemas cardíacos), la caballa, el jengibre, etc.
  2. Comer alimentos ricos en potasio, como frutas, hortalizas y leguminosas.
  3. Favorecer el consumo de las siguientes frutas: papaya, piña, kiwi, naranja, frutos rojos, sandía.
  4. Favorecer el consumo de las siguientes hortalizas: remolacha, hinojo, tomate, pepino, berenjena y apio.
  5. Incluir hierbas aromáticas para reducir el consumo de sal.
  6. Reducir lo más posible el consumo de salchichas, embutidos y enlatados (alimentos con mucha sal o conservados por la sal).
  7. Reducir la ingesta de grasa, principalmente la tratada.
  8. Reducir el consumo de alcohol.
  9. Eliminar o reducir el consumo de café.
  10. Hacer ejercicio regularmente.